En una pequeña iglesia tuvo su primera experiencia enseñando a chicos de 3 a 6 años. Entre este grupo se encontraba su hermano menor, ahí comenzó su deseo por enseñar a los niños la Palabra de Dios. Mientras crecía en el discipulado, Elizabeth se daba cuenta de la pasión que sentía por enseñar a las nuevas generaciones. Desde entonces se ha destacado en la educación cristiana, yendo como misionera de un ministerio interdenominacional a campos de su país a servir a niños de bajo recursos. Desde el 2002, cuando se hizo miembro de la iglesia donde aún continúa, comenzó a enseñar a los preadolescentes, ahí confirmó su llamado a instruir y entrenar a otros para desarrollar el ministerio infantil en la iglesia.
Da gloria y honor al Señor por permitirle servir a la niñez en REDES de Awana. Considera una bendición entrenar a otros para que desarrollen el liderazgo en sus ministerios locales a través de las organizaciones. Es un agente de esperanza llamada por Dios a hacer discípulos que se multipliquen en otros en medio de las nuevas generaciones.
Sirve al Señor en el lugar que él disponga, sólo desea ver a una nueva generación que se levante con su fe firme en Cristo y que sea capaz de hacer más discípulos. También ayudar a los padres a entender su labor de ser los líderes espirituales de sus hijos.
Su disposición y compromiso por realizar la labor que le encomienden, es el mejor aporte al ministerio, no le importa si es pequeña o grande, está dispuesta a seguir aprendiendo de sus líderes y compañeros de ministerio. Que lleguen a ser como Cristo, es el resultado que desea ver en otros, discípulos que se mantengan firmes a pesar de las circunstancias y dispuestos a discipular a las nuevas generaciones reproduciéndose en otros.